miércoles, 6 de abril de 2016

Impresión de la primera entrega de “La Historia de Dios”


                Desde sus orígenes, Nat Geo ha ido compilando y publicando distintos estudios sobre la religión, en especial sobre el misterio de la fe, que se distancian de las perspectivas místicas y abordan el tema desde las más variadas disciplinas que pudieran, dentro de su campo de estudio, encontrarse con los fenómenos mágico-religiosos. Tal es el caso de serie “La Historia de Dios”, documental presentado por el actor Morgan Freeman, reconocido entre otras cosas por ser una figura pública que ha desempeñado el rol de Dios en algunas películas.

                El documental comienza con una disertación interesante sobre un fenómeno natural y relacionado con casi todas las religiones existentes: La Muerte. En primer lugar se debe entender que el concepto está asociado al final de la vida como la entendemos físicamente, es decir, cuando no hay vida. Sin embargo, para las religiones ocurre todo lo contrario. A lo largo dela historia, como se menciona en el documental, los hombres organizados en civilizaciones, y con estas sus religiones, han dado un sentido distinto a la muerte. Las religiones antiguas más o menos elaboradas, sencillas y abstractas, le dan al ser humano la esperanza de una vida “eterna” o un ciclo cuyo fin podría terminar siendo la Luz perpetua de la creación.

                Freeman empieza su búsqueda en el antiguo Egipto, donde al visitar las pirámides de la mano de una experta egiptólogo, expone la visión que los antiguos egipcios tenían sobre la muerte, entendida esta como un tránsito que podría ser peligroso, y quién lo hacía debería estar preparado para pruebas de todo tipo, que superaría si atiende a los hechizos y recomendaciones que se encuentran en la pared de su tumba.

                Posteriormente expone la visión del cristianismo y el dogma de la Resurrección de la carne de Cristo, anclaje fundamental de los valores cristianos, sin embargo, hay un detalle a rescatar que pocas veces, por omisión o miedo muchos expositores dejan de lado, Freeman señala que Jesús era un judío. Este mensaje entre líneas es interesante, pues invita a investigar y dejar claro que el fundador del cristianismo no es el de Nazareth, sino sus seguidores.

                En el siguiente tramo ofrece una visión de un monje hindú, sobre la reencarnación el ciclo de la vida, y el retorno a Brahma, energía universal, en especial, se señala la importancia del Karma y del Dharma, las acciones y sus consecuencias para el espíritu, cómo evoluciona el alma y deja muy claro lo importante que es romper el ciclo de la reencarnación para ir a la iluminación total. Para completar, el documental ofrece una visión tecnológica, la posibilidad de vivir para siempre copiando el conocimiento a una supercomputadora, fundamento de la Inteligencia artificial, básicamente, jugar a ser dioses.

                En líneas generales el programa  promete, pues el abordaje se realiza desde la comparación, y en estos casos suelen ser positivos para ubicar las distintas creencias. Otro aspecto importante es que tocaron el tema transversal a todas las creencias religiosas, la inmortalidad del alma. Mi recomendación es seguir viendo el programa y anotar todo para hacer un análisis objetivo. Felicitaciones a Nat Geo y a Morgan Freeman.

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