sábado, 24 de diciembre de 2016

La Navidad, una reflexión comparada.

La celebración de los solsticios ha sido un denominador común en casi todas las religiones y tradiciones solares en la historia de la humanidad; varían los rituales, los nombres de los dioses, y el contenido real de estos. Las creencias más complejas han logrado hacerse con calendarios para su celebración, logrando fijar fechas y horas específicas para las mencionadas fiestas. No es un secreto que el Solsticio variará dependiendo del hemisferio, cuando es de verano en el norte, será invierno en el sur y viceversa, lo cual hace del fenómeno algo mucho más complejo.

En el caso de la Iglesia Católica, ha colocado las celebraciones solsticiales en conjunción con varios acontecimientos, en especial con San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Desde el Concilio de Nicea, se celebra como fecha del nacimiento de Jesús el día 25 de diciembre, porque al terminar el solsticio, el Sol vuelve a nacer, por ello se celebra el Nacimiento del Sol Invicto (Natalia Solis Invictus), tradición antigua que viene del culto a Mitra, al Sol y al Fuego como Luz perpetua.

Pero no es todo, el nacimiento de la Luz y esperanza frente a la Obscuridad tiene sus orígenes en Horus, sus fiestas señalaban el inicio de un ciclo solar que era utilizado por los egipcios para esconder muchos conocimientos racionales y espirituales, de los ojos profanos. Generando un mito y por consecuencia, una escuela de misterios para los iniciados y una religión para el común.

En la tradición Siriaca hay distintas fiestas que coinciden con la Navidad Cristiana, pero se deben mencionar que no se debe necesariamente a la tradición solar. Tal es el caso del Janucá de los judíos, fiesta que coincide con la época decembrina, pero que debe su origen a un milagro en la reconstrucción del templo en el II a.c. cuando los Macabeos repelieron durante tres años a los griegos, luego de la victoria y la reconstrucción encendieron la menorá para iluminar la sala del Templo y no tenían suficiente aceite, el milagro fue que el aceite duró 8 días más de lo que debía, hasta que llegó más del óleo necesario.

Las culturas precolombinas también tenían sus tradiciones solsticiales, los Mayas y Aztecas celebraban las fiestas del Sol y la Guerra, los Incas hacían lo propio en el Solsticio de Verano; caso muy distinto en la cultura nórdica, donde los Solsticios eran fechas de peregrinación hasta sitios sagrados como Stonehenge en Inglaterra, curiosamente el neopaganismo mantiene esta tradición y han logrado recuperar espacios dentro de la población europea.
               

Lo importante en estas fechas es recordar el valor simbólico de la celebración, el inicio de un ciclo nuevo, donde requerimos fuerzas para las nuevas metas físicas, morales y espirituales. Esa es la enseñanza de la Navidad, la esperanza de que la Luz siempre se prevalezca sobre la obscuridad.

sábado, 10 de diciembre de 2016

El Nestorianismo, los mercaderes de civilizaciones.

El Concilio de Éfeso fue el centro de disputa de uno de los debates más importantes en la historia de la Iglesia Católica, un amplio sector de la Naciente Iglesia del año 431, dirigidos por Cirilo, sostenían la importancia de la Unidad para el entendimiento de Jesús como hijo de Dios, el ungido o Cristhos, debía ser uno solo de cuerpo, mente y alama, como efectivamente quedó plasmado y aceptado hasta nuestros días, como una absoluta verdad. Sin embargo, el otro sector, el derrotado debe ser analizado y estudiado, no solo desde el punto de vista filosófico, sino histórico y hasta geográfico.

         Esta minoría estaba configurada por los Nestorianos, un grupo seguidor de un monje de nombre Nestorio, que aún hoy mantienen la teoría de la dualidad del ser crístico, es decir, que Jesús era un hombre que fue poseído por Dios, entonces en el habían dos personas separadas en un mismo cuerpo, dos niveles de conciencia distintos, ninguno negativo pero si diferentes. Esta tendencia explicaría algunas reacciones pasionales de Jesús como la que tuvo frente a los mercaderes, entre otras, pero no queremos profundizar en asuntos teológicos.
        
         Lo que nos ocupa de los nestorianos es que al salir de la naciente Iglesia, se expandieron por el medio oriente y llegaron a China a través del Indostán. En ese crecimiento tanto demográfico como geográfico, los nestorianos llevaron a las civilizaciones nacientes y decadentes que se conseguían lo mejor de las corrientes filosóficas de la sociedad helénica, incluyendo aspectos militares. Aun cuando en la mayoría de los casos las civilizaciones fueron decantándose por otras religiones como el lamaísmo y el islam, el nestorianismo no llegó a ser una amenaza o problema para la mayoría, teniendo excelentes relaciones con mogoles y demás poblaciones sínicas e índicas; el aspecto de relación con el Islam es de importante reflexión.
        
         Durante muchos años se ha pensado que el Islam en su desarrollo como civilización, logró hacer adelantos en filosofía y medicina, que luego avanzaron para dar inicio a la química, la física, la teoría política, la farmacia, la medicina, la astronomía, etc. Pero se ha cometido un gran error, que debe ser subsanado, si bien es cierto que hubo avances, estas ciencias no nacieron allí, fueron precisamente los nestorianos, los que llevaron y resguardaron el conocimiento de la sociedad helénica y lo compartieron con otras civilizaciones.
        
         En este sentido, el conocimiento que llegó a Occidente desde el Islam, en especial lo referido a medicina y astronomía, no es más que un producto resguardado y mejorado de la antigua sociedad helénica, de la cual nuestra civilización actual ha heredado casi todo, de manera directa o indirecta. El mérito justo, son los desarrollos hechos sobre la base de los conocimientos primitivos, y que por siglos, luego del comercio retornaron a sus justos dueños, y que encontraron en los persas y árabes islámicos el laboratorio de desarrollo y protección.


         Actualmente existen movimientos nestorianos en casi todo el mundo, los más importantes ubicados en E.E.U.U. e Irak, sus iglesias albergan a pocos pero organizados creyentes cristianos de distintas partes del mundo, ha sido la globalización el mejor beneficio para una corriente que se ha separado y distanciado de casi todas las tendencias clásicas del cristianismo occidental.

lunes, 7 de noviembre de 2016

El Budismo y su relación con la política…

Para entender el Budismo, debemos conocer quién fue Buda, su fundador. Nacido bajo el Nombre de Siddhartta Gotama o Sidhartta Gautama, fue un príncipe de los Saka, que nació en una época turbulenta para la India, abundaban los conflictos entre las ciudades y en las mismas élites políticas de la región. Se casó y tuvo un hijo, hecho que lo marcaría filosóficamente, y con el que comenzaría un primer período de reflexión interna que culmina cuando abandona su palacio en búsqueda de la “Verdad”, la suya terminaría en la iluminación, en un camino escalonado donde el hombre debe deslastrarse de sus bajas pasiones y posesiones hasta lograr el Nirvana o la Iluminación, que es definido como un Estado de Paz e iluminación interior total, donde se han superado todas las perturbaciones profanas.

Sin embargo, el motivo de este artículo va orientado precisamente a demostrar las relaciones existentes entre el poder terrenal y el budismo, como se ha expandido y ha sido usado, en sus distintos niveles de interpretación, y cómo ha evolucionado. La primera relación que se puede encontrar es la relación que tenía su fundador con el poder, Gotama era un príncipe heredero al trono, con todas las comodidades y la preparación filosófica y cultural que eso conlleva en una sociedad de castas.

En segundo lugar, se destaca que la base filosófica y conductual del budismo es el “desapego”, definido este como la capacidad del hombre de renunciar a lo que tiene para evitar el dolor, según el budismo, el dolor es la consecuencia del apego principalmente de lo material. En este sentido, el budismo debería ser una corriente destinada a propiciar gobiernos donde el statu quo y conservador sea combatido. El proceso de expansión del Budismo, en tercer lugar, se genera gracias al Emperador Asoka en el s II A.C., período en el cual llegó el budismo a Egipto y Grecia, pasando por Siria; y en el s I crece en dirección a China y luego a Korea y Japón. En definitiva se ha destacado por ser una corriente religiosa y filosófica que logra superar lo accidentes geográficos y la pluralidad étnica de la región.

El cuarto punto relacionado es el caso del Tíbet, luego de la Revolución Cultural de Mao en China en el s XX, y de la expansión del comunismo en Asia, se propició un gran conflicto de intereses entre los budistas tibetanos, los Lamas, y el Partido Comunista Chino. Se debe entender que el dominio del Tíbet es de gran importancia simbólica para China,  y es estratégico por ser una región montañosa que abre un camino hasta el corazón geográfico de la región comunista.

En este sentido, los lamas fueron expulsados y con ellos otros monjes, miles de monasterios han sido quemados y múltiples hechos de violencia han caracterizado la región, por un lado el ejército chino tratando de imponer su orden, y por el otro, los mojes tibetanos han creado su propia resistencia, algunas veces pacífica y otras no tanto. El Tíbet es propenso a la creación de una Teocracia, ya que los monjes de esta región se caracterizan por su fe ciega al líder y a la ley de Buda, que según ellos, es la que debe regir las relaciones entre todo lo que existe, incluyendo los hombres.


En definitiva, la religión que propone el desapego, no parece ser tan ajena a la política, por el contrario, es el resultado de situaciones inestables en lo político y social, coinciden en esto las 4 grandes religiones del mundo y sus respectivas civilizaciones.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Con la voz en alto... textos para entender la causa judía.

Acabo de terminar la lectura del libro “CON LA VOZ EN ALTO. REFLEXIONES SOBRE ISRAEL Y EL PUEBLO JUDÍO” de Elías Farache S. El texto ofrece alrededor de 70 artículos y ponencias, que pretende esclarecer, informar y defender la causa judía.

Elías Farache es Ingeniero Electrónico, escritor y editor, y articulista para varios medios impresos nacionales e internacionales sobre la causa judía. En su libro, nos ofrece la oportunidad de conocer lo que siente y aprecia sobre los conflictos en el medio oriente que giran alrededor de Medinat Israel, término usado para describir el territorio israelita. Uno de los aspectos más interesantes es que los artículos están escritos en caliente desde el año 2003 hasta el año 2014, y manteniendo su naturaleza han sido publicados, permitiéndonos conocer el dominio de la visceralidad a través de la razón y argumentos en torno al conflicto palestino-israelí.

En la obra, el autor resalta grandes verdades, y asoma otras, las cuales presento a continuación:
·         Occidente no termina de entender la importante labor de Israel frente al Islam.
·         Israel se ve cada día más amenazada por Irán y el crecimiento cuantitativo y cualitativo de los persas.
·         El cambio político hacia la izquierda en américa no benefició a Israel.
·         Palestinos se escudan en DDHH occidentales, para seguir atentando contra Israel y quedar impunes.
·         Israel es el Estado más democrático del Medio Oriente.
·         Israel es el único Estado judío, para judíos; su origen es bíblico al igual que el conflicto que le rodea.
·         Los intentos de potencias por mediar en las crisis existentes en el Medio Oriente, tienden al fracaso por promover sacrificio de Israel frente al acoso y abuso de árabes y persas.
·         El rechazo a Israel no sólo pasa por posturas como el no reconocimiento de Medinat Israel, sino que llega a la negación del Holocausto y al discurso de la necesidad de “borrarlos del mapa”.
·         Las diferencias en el mundo árabe generan contradicciones para atender el tema de Palestina y la Franja de Gaza.

En mi franca opinión, Occidente debe apoyar plenamente las actividades militares de Israel en todos sus niveles, esto coadyuvaría al aumento de la protección de Europa y del Mediterráneo, haciendo presión a Turquía y mandando un claro mensaje a Estados islámicos como Egipto, que no tienen una postura radical. Otro punto importante es mantener las alianzas económicas con países árabes que pudieran ser más flexibles, con el mismo objetivo.

Así mismo, creo que la solución sobre Palestina y Gaza, debe pasar por el reconocimiento de las partes a Israel y con el cese de la presión de Occidente para que lo judíos no pierdan en las negociaciones, o que existan garantías mínimas en acuerdos e intercambios de retenidos y secuestrados.

Recomiendo la lectura de este texto, pues ofrece referencias históricas, políticas y religiosas sobre una realidad, un conflicto de la “postguerra”, de Occidente frente a quienes quieren acabar con la civilización de tradición judeo-cristiana. ¡Gracias a Elías Farache!

viernes, 2 de septiembre de 2016

Mircea Elíade, el fundador…

El padre de la Historia de las Religiones como disciplina científica, nace en Bucarest, Rumania el 9 de marzo del año 1907. El transitar académico de su juventud fue en su natal Rumania, donde se licencia en Filosofía, específicamente en Renacimiento, motivo por el cual viaja a Italia y de allí a la india. Entre 1932 y 1940 enseñó en Bucarest, labor de la que fue alejado para ser agregado cultural, primero de la embajada de Rumania en Londres, y luego en Lisboa, hasta que acabara la segunda guerra. Luego viajaría a París a impartir clases de Historia de las Religiones, pero en el año 1957 se mudaría definitivamente a Chicago, donde se dedicaría a la Historia de la Religiones como profesor titular en la Universidad de esa ciudad norteamericana, hasta su muerte el 22 de abril de 1986.

La obra de Mircea puede ser dividida en dos, la creación académica, y la literaria; obviamente fue más conocido por la primera, sin desmeritar la segunda. Sobre la academia se debe resaltar que fue el primer hombre, que fundamentado en la obra de Frazer, habla del Homo Religiosus, de lo sagrado más allá de la teología,  del mito (Mejor desarrollado por Joseph Campbell), del Chamanismo y del Yoga. En palabras más sencillas, Elíade elaboró la metodología académica para abordar la fenomenología religiosa, un lenguaje propio sustentado en la hierofanía, y no menos importante, separar las ciencias religiosas de otras disciplinas que abordaban desde su perspectiva la religión.

En este sentido, Elíade Mircea es un fundador, el hombre grande de un trabajo que empezaron Frazer y Jung, el primero en la antropología y el segundo en la psicología. Ambas ciencias de vital importancia para el estudio de las religiones, pero incompletas si solo se adopta una. La historia de las Religiones y la fenomenología de la religión son el producto de la transdisciplinariedad.

Para concluir les dejo los enlaces para la parte I y II del texto El Mito del Eterno Retorno de nuestro autor.


domingo, 14 de agosto de 2016

Sobre el método comparativo aplicado a las religiones.

          Existen distintas formas de analizar y acercarse a las religiones, desde la perspectiva de la fe, existen categorías que pudieran ofrecer puntos de vista cómodos, como por ejemplo, el fiel practicante y el sacerdote; desde la perspectiva laica, que observa con detenimiento la religión alejándola de toda relación con la política, dándole solo un ambiente social; también se encuentran los académicos, en este caso cada disciplina ofrece distintas perspectivas, casi todas las humanidades se encuentran relacionadas, la filología y la filosofía, las artes plásticas, entre otras.

          En este orden de ideas se encuentran las ciencias sociales, cuyo objetivo es directamente el estudio del hombre y sus relaciones, donde quedan incluidas sus tradiciones culturales y por ende su desarrollo religioso como un elemento natural a él. El estudio de Religiones Comparadas tiene distintas vertientes, el análisis comparativo histórico desarrollado en Europa, es el más evolucionado de todos, sin lugar a dudas, Mircea Eliade, fundó una fuerte corriente de estudio propia de la religión, utilizando elementos de otras disciplinas, principalmente la historia, la antropología y la filosofía. Sin embargo, otros autores como Campbell han evolucionado el estudio de lo religioso a través de sus variables comunes, en su caso “el mito”.

         Al revisar los textos podemos identificar distintas variables en las religiones que les son comunes, y que al intentar establecer los patrones podría ayudarnos a vencer la subjetividad típica de los problemas comparativos, así como librarnos de los errores de usar un solo enfoque, por ejemplo el histórico, para avanzar. El estudio de esas variables y su identificación son vitales para el análisis comparativo, y podemos definirlas de la siguiente forma:

· Cosmogonía: se refiere al origen del universo y la vida.

· Visión de la Muerte: el fenómeno de lo que ocurre al finalizar la existencia como la conocemos.

· Conciencia de la divinidad: los niveles de conciencia de los fieles con respecto a la divinidad, su identificación con ellas y apego a la institución de fe.

· Hierofanías: lo sagrado, identidades, objetos, tradiciones, y volumen de la Ley.

· Principios de vida: relación del hombre con la sociedad (incluye lo social, político y económico), la familia, y en especial, consigo (introspección).

· Historia: devenir y evolución religioso con su civilización

        Gracias a estos puntos, nos permitimos hacer una comparación utilizando por lo menos dos religiones, y cuyos resúmenes tendremos en los siguientes artículos.

domingo, 31 de julio de 2016

El Sintoísmo o Shintoísmo, aproximaciones.

El Síntoísmo es una religión politeísta, de abstracción sencilla, de poca rigidez teológica, pero cargada de valores antiguos de disciplina y orden. Sus orígenes se desconocen, pero las características eminentemente étnicas, la colocan como una posible evolución del conjunto de religiones tribales del Japón. El término, viene de “shintai” que puede ser traducido como objeto de adoración, u objetos de fe; es decir, se asumía que en la tierra ya existían elementos para adorar motivo por el cual no se tallaban figuras mitológicas ni representaciones, sino que se abordaba desde una relación más directa con las montañas, el Sol, la luna, las estrellas, las rocas, los árboles, ríos y las fuerzas de la naturaleza.

El Sintoísmo tiene una organización sencilla, fundamentada en una pirámide cuya estructura local es básicamente la del chamán, y de allí se desprendían los jefes de las casas y la familia. También se debe señalar que hasta 1945 estuvo ligada directamente al Estado japonés, al punto en el cual se asume que el emperador era la máxima representación divina en la tierra y todas las causas de sus luchas eran justas y sagradas; que los templos sintoístas debían ser mantenidos por el Estado y por las comunidades; y los chamanes-sacerdotes estaban obligados al mantenimiento y gestión de esos sitios.

El Shintoísmo, en su laxitud de creencia, fue fácilmente influenciable por todas las corrientes religiosas y filosóficas más elaboradas que llegaron del continente asiático, como lo fueron el budismo y el confucianismo, provocando en su momento serios debates sobre la naturaleza y la identidad religiosa de Japón, y generando una evolución que puede ser calificada como la entrada a la modernidad, en la cual se comienzan a abandonar los principios primitivos y manteniendo los valores de disciplina y orden que sirven transversalmente para caracterizar a la sociedad japonesa, se continúa con una progresión hacia los debates filosóficos del confucianismo chino, y la revelación religiosa del budismo.

Este proceso convirtió al Sintoísmo en una religión de avanzada en la región, pues al integrar a su estructura conocimiento abstracto de la filosofía del confucianismo y la espiritualidad individual del budismo, amalgamó las creencias con un orden lógico y poco dogmático, donde el centro del universo estaba representado en el Emperador, que era iluminado por la diosa Amaterasu Omikami regente del Sol; y al mismo tiempo se daban libertades ritualísticas a los practicantes, dejando el desarrollo espiritual a cargo de los sacerdotes y de los padres de familia.


Lo más interesante del Shintoísmo es como se presenta como una corriente que mantuvo unida a Japón con una identidad pese a los procesos de cambio y occidentalización, fue luego de la Segunda Guerra Mundial que comenzó a perder fuerza, convirtiéndose en una religión pequeña que solo observa y practica el 3% de la población.

jueves, 7 de julio de 2016

Categorías de la creencia.

En su transitar por el mundo los seres humanos se han organizado conforme a sus creencias religiosas, culturales, sociales, económicas, y políticas. De estas formas de relacionarse con Dios, con la sociedad, con la riqueza y con el poder, se derivan distintas categorías que dependerán de la posición que adopte el individuo con respecto a esas realidades o fenómenos. Básicamente existen tres categorías para relacionarse con Dios, y dentro de ellas, muchas otras que se desprenderán de posturas filosóficas y prácticas; a saber las tres grandes ramas son el Teísmo, el Agnosticismo, y el Ateísmo.

El Teísmo es la posición que acepta la existencia de un dios o varias divinidades sean estas buenas o malas, neutrales, crueles o benevolentes; esta forma de relación puede variar dependiendo de las características específicas que se le observen. Tal caso sucede con el Deísmo, que acepta la existencia de una sola deidad, que solo puede entenderse desde la razón, pues por medio de la observación entendemos su lenguaje en el Universo y sus leyes. También está el Naturalismo cuya corriente unifica a Dios y a la naturaleza, o el Universalismo que identifica a cada religión como parte de un todo.

Otro aspecto del Teísmo es su variación con respecto al número, si el individuo cree en un solo Dios forma parte del monoteísmo, y si son varios será politeísta, el panteísmo se asemeja al politeísmo primitivo en su consideración sobre la divinidad reflejada en los fenómenos de la naturaleza y en la vida silvestre promoviendo una amplia galería de dioses.

El Agnosticismo es una corriente que desconoce la existencia de una o varias divinidades, para el agnóstico, la concepción de un dios está sujeta a la duda y a la interpretación que cada persona realiza sobre los fenómenos que no puede comprender. En este sentido, hay variaciones muy serias de esta categoría, que van desde los que se preocupan por dejar firmemente establecida su duda con respecto a la existencia de algo trascendental de lo material, hasta los que ni se preocupan por ello. Cabe destacar que el término fue usado por primera vez por Sir Thomas Huxley, biólogo y padre del también agnóstico Sir Julian Huxley quién tiene un excelente libro titulado Religión sin Revelación; y del célebre escritor Aldous Huxley.

El Ateísmo es la categoría contrapuesta al Teísmo, si esta última  considera la existencia de Dios, la primera la niega. En este caso, el ateo no tiene relación con Dios, o así lo considera, pues para él, no existe un ser superior. El ateísmo tiene distintas ramas, la principal es la científica que aboga por la ciencia para demostrar la inexistencia de alguna fuerza superior de origen místico.


                Todas las categorías anteriores tendrán una intensidad débil, moderada o fuerte, dependiendo de la comodidad, fundamentos, y aceptación del individuo con cada uno de sus preceptos, ya sea por educación, instrucción o interacción cultural.

miércoles, 29 de junio de 2016

La religión de los antiguos: Introducción

En el proceso de evolución física, mental y espiritual del hombre, se pueden observar distintos elementos que determinan distintas etapas, desde las cavernas hasta nuestros días, ese transitar ha hecho que el hombre se haga más complejo biológicamente y con esto, más profundo intelectual y espiritualmente. Sin embargo, ¿cómo era la religión de los antiguos? Esa que acompañó al ser humano y lo sigue conduciendo por caminos de mitos y leyendas que reflejan profundas realidades, era una religión primitiva.

La religión de origen, aún en su diversidad, parte del principio del cuestionamiento del individuo al cosmos. En la caverna, esos seres se vieron así mismos limitados, rudimentarios, al descampado, frente a grandes amenazas; cómo resultado se preguntaron sobre su origen, sobre su razón de existir, y en su limitada razón atribuyeron esa existencia a fuerzas sobrenaturales que se encontraban en todo lo que les rodeaba. Desde el suelo hasta el cielo, todo lo que alcanzaba su vista estaba determinado por alguna divinidad que pudiera ser más o menos hostil, dependiendo de la propia naturaleza.

Esos primeros hombres fueron entendiendo que su relación con la naturaleza y con su divinidad era sagrada, y conforme fueron procesando esa información se establecieron los primeros rituales de caza, recolección, alimentación, reproducción, y muerte. Los más famosos eran los ritos que preparaban a los hombres para la caza, el respeto al animal que iban a ingerir y los ritos funerarios. A eso debía agregarse la relación existente entre las nacientes formas de organización primitivas, que dependían de la valoración y capacidad religiosa de los individuos, es decir, los grupos nómadas que biológicamente detectaban al macho alfa y este se ganaba el liderazgo por fortaleza, ahora contarían con chamanes o sabios ancianos que conectaban con la divinidad a través de cualquier instrumento y descifraban un mensaje para asesorar al líder y dirigir algunas ceremonias.

Posterior al dominio del fuego y producto de la incitación a movilizarse para luego establecerse, comienzan las nacientes civilizaciones a abandonar el nomadismo y a anclarse de forma sedentaria en alguna región, sea esta hostil o no. Con los primeros grupos aparecieron nuevas deidades que respondían a las mismas interrogantes anteriores y que generaban un nivel de abstracción más alto, el conocimiento del ciclo solar y del ciclo lunar producto de la observación durante siglos, instituyó el culto a divinidades relacionadas no solamente con los elementos que le rodeaban sino con el calendario, y de allí la organización para los períodos de siembra y cosecha.

La religión de los antiguos siguió evolucionando, conforme los medios y las herramientas dejaron de ser de hueso para convertirse en metales procesados, y con el aumento del comercio entre las comunidades y la asociación política, también crecieron los dioses en cantidad y diversidad de ritos, se dio paso a la adopción y al sincretismo religioso que hoy en día sigue marcando cada corriente del mundo. Sin embargo, nada fue tan influyente desde un principio como la capacidad de adoptar como deidades a representaciones de humores, aptitudes, actitudes, virtudes y vicios del hombre propiamente dicho, y con esto, el panteísmo religioso surgió marcando hasta nuestros tiempos el clima cultural, social, económico y político de la humanidad.


Todos los símbolos, desde el astro rey hasta el trueno, han sido considerados partes de mitos que pretenden enseñarle al hombre que existe un fin último, un retorno a la naturaleza, una esencia que no es posible disipar, un espíritu en la lucha, en el campo, en la vida y la muerte, una corriente de voluntad que le impulsa a mejorarse en todos sus aspectos, para ello está la religión, la que sea, con sus características, con tantas diferencias, pero con una estrecha relación con la inmortalidad del alma, la perfección moral del hombre y la creencia en una realidad superior que debe ser concebida como posible por el trabajo físico y moral.

lunes, 20 de junio de 2016

La casa de las cinco columnas, una solución para Occidente.

         Occidente está sustentado en dos áreas bien delimitadas, la primera es el concepto de Estado moderno, que dio paso a una evolución de carácter político, económico y social desde 1648 a nuestros días, y la segunda son los valores judeo-cristianos, matizados con las influencias propias del intercambio religioso propio del crecimiento de la civilización. Sobre ésta última se abordará en este artículo.

      La sociedad occidental, tiene un origen eminentemente judeo-cristiano, es decir, su fundamentación axiológica está centrada en la concepción del mundo católico, apostólico y romano, que aún con las grandes diferencias existentes con el judaísmo, siempre mantuvo dentro de su canon el antiguo testamento con todos sus textos, es decir, la historia mística del pueblo judío. El cristianismo evoluciona de él, Saulo de Tarso hace un retrato modificado de la realidad del continente europeo y aplica la fórmula que se ha tratado en anteriores artículos, pero sin desprenderse de la concepción judía.

            Pasan entonces la fe, la esperanza y la caridad, a jugar un rol especial en la formación de los individuos que componen a la civilización occidental, hasta que por razones dogmáticas y políticas, y antes de las paces de Westfalia, se divide el cristianismo con Lutero y luego con Calvino. Sin duda alguna, la triangulación de los rebeldes cierra con Enrique VIII y la creación del anglicanismo. Generando entonces tres corrientes cristianas distintas al catolicismo, que se distancian en cuanto al poder político de Roma y en profundidad teológica, buscando asentar sus principios con mayor coherencia y pragmatismo.

            Así surgen las primeras corrientes del protestantismo que se diversificarán generando un abanico bastante amplio de opciones cristianas distintas de la fe católica y del judaísmo, y que de alguna u otra forma conservarán hasta nuestros días la intención de promover las enseñanzas de Jesús a todos los hombres.

            Paralelo a este movimiento, la secularización del poder y la evolución del Estado Moderno, junto con los fenómenos sociales y culturales, hubo un gran cambio en Occidente, en primer lugar, la Revolución Industrial, y luego la Revolución Americana y la Francesa, ésta última es seguramente la más importante, pues los postulados de Libertad, Igualdad y Fraternidad, permearon a toda la civilización, siendo hoy en día el eje de debate de las distintas tendencias políticas, sociales y económicas.

            En consecuencia, en su transitar evolutivo y de profundo crecimiento la sociedad occidental, ha ido desarrollando el sistema electoral, por no decir democrático, como una de las formas de organización y con ella, se puede observar un avance concreto en los derechos políticos, sociales, económicos y culturales en los Estados que le conforman, específicamente, el voto, los derechos a las mujeres, la protección de la familia, la apertura a conceptos como el matrimonio gay, la salud como un derecho universal, entre otros; que ha intentado exportar a través de una de las formas de comercio como lo son las relaciones internacionales.

            Sin embargo, esta pluralidad y diversificación religiosa, cultural, política, jurídica, social y económica, se ha convertido en una de las mayores debilidades de Occidente, pues al existir grandes e irremediables contradicciones entre los dogmas de la fe cristiana y judía, con respecto a muchos temas álgidos, como por ejemplo la educación laica o el matrimonio homosexual, se han derivado resistencias y choques dentro de la misma civilización, pero no sólo en estos casos hay un síntoma, también los hay cuando las escorias de la sociedad no se enfrentan a la justicia o quedan en libertad por tecnicismos jurídicos; cuando se promueven los Derechos Humanos en casos donde no ameritan por su propia naturaleza poco Occidental, extremismo islámico por ejemplo; cuando las instituciones  nacionales e internacionales, se alejan de sus fines más nobles producto de la corrupción interna; cuando gobiernos occidentales pierden su naturaleza y enfrentan sus intereses entre sí, aprovechando el apoyo de Estados o grupos no occidentales, asociándose directa o indirectamente con ellos; entre muchos otros.

            Ante esta realidad surgen las dudas sobre el mecanismo para revitalizar a la sociedad occidental y evitar la decadencia que conllevaría a su destrucción y con suerte tal vez a la incitación de una nueva forma. Pues en las siguientes líneas intentaré plantear una solución al problema axiológico, a lo ético y a la moral que nos afecta, usando el ejemplo de la construcción, una casa o templo de cinco columnas.

La primera columna representa el fortalecimiento del origen, los valores judeo-cristianos más puros, es decir, un retorno a la incitación que promovieron las virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad, acompañada con los valores judíos, especialmente la hospitalía o asistencia recíproca entre los individuos de una sociedad.

La segunda simboliza la unión de todas las corrientes protestantes que hacen vida en Occidente, unión de ritos y en los casos que no se pueda, fraternidad absoluta, buscando siempre una tendencia liberal que promueva el trabajo, la vocación, las libertades individuales y el respeto a las decisiones de la mayoría.

La tercera columna es la promoción de los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad desde un punto de vista laico y secular, que derive en un incremento en la confianza y credibilidad de las instituciones del Estado y del sistema jurídico, con el fin de evitar las injusticias por tecnicismos.

La cuarta es el respeto y rescate de las tradiciones religiosas y el folklore, entendiéndolas como representaciones culturales ancestrales y dando libertad a sus prácticas siempre que no trasgredan la ley, ni vayan contra los principios Occidentales, esto garantizará la pluralidad y el enriquecimiento de elementos metafísicos de la civilización.

La quinta columna, es la profundización de las virtudes cardinales a través de la instrucción de la sociedad, dando así espacio al cientificismo y al ateísmo, e insertándolos en los elementos más puros de nuestra sociedad, sin la necesidad de recurrir a las iglesias como mecanismo de difusión de valores. Es decir, promover la existencia de hombres libres que tengan fortaleza, templanza, justicia y prudencia como características civiles.


            En conclusión, revitalizar a Occidente significa regresar al origen de cada uno de los elementos que le conforman, dando continuidad a lo útil y desechando lo inservible y dañino, buscar los símbolos y emblemas de las épocas de oro que llevaron a la sociedad occidental a ser la más adelantada sobre otras, y por encima de todo, practicar una verdadera tolerancia y respeto, que nada tienen que ver con la aceptación universal de todas las civilizaciones, por el contrario, tiene relación con el celo sano y aplicación de las normas sin distingo de clase, raza y religión, el que llegue a casa, debe adaptarse a sus normas.

jueves, 9 de junio de 2016

El Ramadán, más que un simple ayuno.

Se asume como Ramadán, el ayuno que realiza el musulmán, según su tradición, pero no es del todo cierto. El ramadán es el noveno mes del calendario islámico, regido por el ciclo lunar, al igual que el de los hebreos, y el de las tradiciones festivas islámicas. He de señalar, que casi todas las creencias y corrientes religiosas tienen una vinculación con el transitar del Sol y/o la Luna, ya sea de carácter ritualístico, ceremonial, dogmático, filosófico o festivo.

Esta particularidad, realzada por los antiguos, es lo que ha permitido parte del desarrollo del hombre civilizado, pues al tener en cuenta los ciclos, podían realizar cálculos en torno a la estación en la que se encontraban, y los retos que las condiciones climáticas les deparaban. Muchas civilizaciones lograban por el ciclo solar, planificar los períodos de siembra y cosecha, de inundación y sequía, y en torno a esto, organizarse mejor para avanzar.

Obviamente no era una labor sencilla, se requería de un conocimiento generalmente de carácter misterioso, que una vez adquirido por el sabio o sacerdote, lo convertía en un gran asesor para los gobernantes. Este motivo fue uno de los que generó la idea de la religión ligada a la política, a la asesoría, evolucionando hasta el punto de considerar en algunas sociedades al Rey como un Sumo Sacerdote.

Sin embargo, el tema que nos ocupa, el Ramadán, tiene otras vinculaciones interesantes, en primer lugar su origen lo podemos encontrar en los hádices, que son los dictámenes de Mahoma, que forman el Sunna, la segunda fuente de la Ley Islámica después del Corán. Al igual que ocurre con los evangelios en el mundo cristiano, cada hádiz ha sido sometido a una verificación y clasificación para determinar si son admisibles o no dentro de la fe mahometana.

Según un hádiz, se debe hacer sawn (ayuno) en el noveno mes, es decir, el ramadán, pero esta dieta religiosa, al igual que se puede observar en muchas corrientes, tiene su esencia ritual o mística, hierofánica, en la obediencia, la penitencia y en la dedicación al objetivo de la fe. A continuación se presentan las características especiales del sawn. Es un ayuno diurno, para los musulmanes el día empieza al caer la noche, es decir, en las últimas horas del día, desde el alba, hasta el atardecer no deben comer, ni pensar en comida.

En segundo lugar, es un ayuno de fe, su objetivo es acercar al musulmán a la divinidad de manera consciente y disciplinada, se hace con el objetivo de reflexionar y meditar, cumplir con las obligaciones diarias mientras se realiza la contemplación de la existencia y la búsqueda de esa realidad espiritual.

El tercer aspecto es vital para entender la disciplina islámica, pues se basa en el hecho de las excepciones y las faltas; quedan exentos de realizar el sawn, casos de salud complicados, mujeres en su período menstrual o recién paridas, hombres y mujeres que no se encuentren en su territorio, y otros casos muy específicos; sin embargo, la falta al sawn, que consiste en cometer cualquier falta a la tradición que altere el objetivo del ayuno, suelen implicar realizar el doble para restituir la falta y disciplinar la mente.

El ayuno islámico, no es otra cosa que un sacrificio de los placeres mundanos, común en las religiones de origen desértico u hostil, para alcanzar un estado más sublime. En el judaísmo hay implicaciones sobre la dieta, en el hinduismo hay trato especial al agua y la comida, en el cristianismo es común observar eventos místicos asociados al ayuno en la biblia y en la vida de sus santos; en las religiones nórdicas paganas también existió un sacrificio alimenticio por parte del que profesaba su fe, y en las culturas antiguas precolombinas, es muy común encontrarse con la asociación de las ceremonias religiosas con el consumo de ciertos frutos o animales, o con el ayuno.

El ramadán es un período de acercamiento a la divinidad por medio del sacrificio individual y la meditación, tal y como lo plantea el cristianismo que le precedió a Mahoma, sin duda alguna una gran influencia por el comercio interreligioso del siglo V al siglo VIII de nuestra era.


jueves, 26 de mayo de 2016

Occidente en crisis.

                La civilización Occidental, a la cual pertenecemos, está en crisis, ya lo avisaba Oswald Spengler en su obra “La decadencia de Occidente” a principios del siglo XX, bien lo podemos observar en nuestras realidades por cada nivel de análisis, en cada Estado que le conforma, población, ciudadanía y en la individualidad.

                Primero se debe ubicar el término “civilización”, lejos del concepto entendido como la condición que caracteriza al apego de las normas y buenas costumbres, y cercano a un entendimiento macro sobre el conjunto de individuos que tienen elementos comunes entre sí, especialmente valores, formas de organización, y regionalización; en especial, teniendo una evolución común, con pocos rasgos de diferencia interna, es decir, entendemos por civilización como una unidad de estudio conformada por un conjunto o masa relativamente homogénea en términos axiológicos, con un origen común y desarrollo parecido, con múltiples relaciones internas que la hace viva y constante movimiento en términos físicos y metafísicos.
               
Entendemos entonces que el mundo, por encima de los Estados, está conformado por civilizaciones, que agrupan a esas unidades políticas territoriales, y entenderlo, nos ofrece la posibilidad de analizar conflictos más complejos que comúnmente asociamos a enfrentamientos entre Estados y en el mejor de los escenarios abrogamos a las fuerzas profundas. Tal es el caso del mundo actual donde podemos observar a tres civilizaciones en constante conflicto, en especial, con la Sociedad Occidental, como es la civilización China, y la Islámica.

                En el caso de los asiáticos se deben considerar elementos de occidentalización que hacen que las tensiones más allá de la diplomacia, se pueden enfocar desde una perspectiva económica, aunque es el comercio precisamente una de las formas de interacción entre civilizaciones, este comercio entendido como universal, se refiere a cualquier tipo de intercambio, y salvo en casos como lo ocurrido en Vietnam y hoy en día en Korea del Norte, no existen otros conflictos que no sean los de la expansión eminentemente económica.
               
Caso distinto ocurre con la Civilización Islámica, la cual se encuentra en conflicto directo con todos los que le rodean, pues se encuentra en completa expansión física, es decir, cada vez ocupa más territorio, para ello usa un instrumento que hace que su caracterización se muy fuerte, la fe en el Islam. La religiones forman parte de las civilizaciones, cada una tiene un mito y una estructura que va marcada, entre otros elementos por el origen geográfico y la estructura de poder, es decir, las religiones son a las civilizaciones, el marco en el cual se enseña a través del uso de ideas asociadas a la divinidad, parte de la historia y la visión que el conjunto tiene con respecto al ambiente que le rodea.
               
El Islam, una civilización y religión que nacieron detentando el poder político y en constante pugna interior sobre las interpretaciones de las palabras del profeta Mahoma, es la Sociedad de mayor expansión que existe actualmente, ha entrado en conflicto directo con Occidente, usando el terrorismo en el caso de la violencia política, y la fe para expandir sus valores y esencia.
               
Occidente en crisis, no se encuentra a si misma, intenta hacer uso de sus herramientas para frenar la expansión islámica violenta, pero no lo logra, pues se han cometido graves errores, entre ellos, considerar que la Declaración Universal de Derechos Humanos, era realmente universal, sin entender que era un producto occidental, impuesto al resto del mundo que no comparte esos principios. Esto ha provocado que la tolerancia se convierta en aceptación y pasividad total frente al adversario, y como consecuencia, en juicios internos, contradicciones fuertes y respuesta lenta ante las amenazas que requieras ser combatidas sin tanta burocracia ni resistencia.
               
Pero esto no es todo, la principal Institución de Occidente, la Iglesia Católica Apostólica y Romana, se encuentra en uno de los peores momentos de su historia desde que se fortaleciera y expandiera en sus orígenes formales. Ha perdido fieles, seguidores, miembros activos, la corrupción es pública y los esfuerzos por depurarla insuficientes, restándole credibilidad institucional y debilitando los fundamentos axiológicos de buena parte de Occidente.
               
Otro elemento que juega en contra, es el continuo resurgimiento de los gobiernos de izquierdas, que desde una visión crítica, totalmente desactualizada, y poco útil, no se percatan de los riesgos y se alían con Estados no Occidentales en perjuicio de los que sí lo son. Este error, además de ser producto de las pasiones más bajas de la política, tiene su origen en una visión más reduccionista en las Relaciones Internacionales, según la cual debe existir una lucha constante entre el Imperio y los gobiernos revolucionarios, hasta que el primero caiga.
               
En definitiva, si Occidente desea sobrevivir, debe regresar a sus orígenes, encontrarse, volver a entender como sociedad que los principios y valores deben evolucionar en una dirección coherente, y que existen adversarios que no se organizan como Occidente ha querido que lo haga el mundo, tienen sus formas propias y avanzarán con ellas hasta el final. 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Sexto Episodio de "La Historia de Dios" por Nat Geo

En esta oportunidad Nat Geo nos presenta un episodio sobre una de las maneras en las cuales Dios se comunica con nosotros, “los milagros”. La reflexión inicial de Morgan Freeman sobre este fenómeno es muy rica en conceptos, pues pese a lo breve deja claramente definido que un milagro es una forma en la que la divinidad se comunica con los hombres, para los creyentes es la prueba irrefutable de la existencia de un ser superior.

El primer acercamiento que hace sobre los milagros lo realiza con un obrero de limpieza que cae de 47 pisos junto con su hermano, este último fallece, y aún la ciencia no puede entender cómo se salvó. Suponiendo una paradoja para el beneficiario, porque se pudo salvar después de una larga recuperación, pero su pariente murió al instante, generando una constante introspección para comprender por qué sigue con vida.

Luego visita a una familia judía, específicamente en la noche del Pésaj, conversa con la primera mujer en ordenarse Rabí, donde se relata el origen milagroso de los judíos, en especial la noche donde tiñeron con sangre las puertas de sus edificios para proteger a los primogénitos del ángel de la muerte, Pésaj, enviado como décima plaga contra los egipcios. La comida del Pésaj, se realiza con la intención de enseñar a los infantes que los milagros ocurren y que son el pueblo elegido por Dios, sosteniendo su cultura pese a los tiempos difíciles.

Posteriormente hace una especie de paneo, paseándose por la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en México, Asia con la Kwan Yin, y termina visitando el Vaticano, donde se entrevista nuevamente con el Director de la Academia Pontificia de Ciencias, a quién le pregunta sobre los milagros y este responde que debe aceptarse el milagro como parte de la fe, y son necesarios para convertirse en Santo. Acto seguido, Freeman se entrevista con un profesor que intenta diferenciar la casualidad y los milagros, en el cual este le señala sin cuestionar la fe, que existe la probabilidad de predecir algunos eventos, sin la necesidad de catalogarlos como milagroso.

El presentador viaja a Roma, donde destacan elementos de la civilización romana en el Circo Máximo, el azar, la creencia en milagros, entre otros; y aparece un punto interesante para las religiones comparadas, la posición del romano frente a los dioses era de manipulación, en especial, el culto a Mitra, el Dios de soldados, hombres fuertes y poderosos, que realizaban estricta y disciplinadamente un banquete para compartir entre ellos y hacer bien el ritual, sin embargo, los romanos podían manipular los resultados de las apuestas como parte de la voluntad del Dios.

Freeman, se entrevista con una especialista en el TAO, estudio que promueve el cálculo del destino como parte de sus costumbres, ya que el TAO lo es todo, es la energía, del cual se desprende otra disciplina asiática, el Feng Shui. Cambiando la corriente religiosa, presenta el caso del Islam, que considera que todo lo que pasa es la voluntad de Dios, incluida la medicina. Luego, el programa presenta un caso de sanación en una iglesia protestante cristiana en E.E.U.U. , en el cual un fiel fue sanado por completo sin realizarse ningún tratamiento.

El cierre del programa, lo catalogo como el mejor de toda la saga, pues visita un templo budista, corriente religiosa que se diferencia de todas las demás por su concepción sobre los milagros. El budismo, se fundamenta en los poderes de la mente humana, la mayoría de ellos sin explotar, para los budistas la Iluminación es un milagro, es decir, el ejercicio de la mente, la demostración de amor, el desapego, y la compasión, son los elementos milagrosos que conducen a la felicidad, no como un sentimiento o sensación, sino como un estado de conciencia.


Felicitaciones a Nat Geo y a Morgan Freeman por este excelente episodio.

jueves, 5 de mayo de 2016

Quinta entrega de “La Historia de Dios: El mal”

En esta oportunidad, Nat Geo nos presenta a través de Morgan Freeman, un episodio para reflexionar y meditar, pues su eje es “el mal”, realmente creo que es un tema difícil de exponer, porque nunca ha existido un consenso sobre la materia, es profundamente diverso. El mal, forma parte del sistema de valores y antivalores con los que todo hombre crece en sus civilizaciones, y son precisamente las religiones las encargadas de promover una determinada visión de ese mal.

Los antiguos filósofos como Parménides y Heráclito, hicieron profundas disertaciones sobre “el bien y el mal”, posteriormente los filósofos medievales mezclaron directamente el debate con la religión, asumiendo posturas dogmáticas que identificaron en su momento a la civilización Occidental, hasta la Ilustración, período en el cual los argumentos eclesiásticos han sido sustituidos por los laicos, generando una visión más secular sobre el tema. Lo cierto es que “el mal”, se reduce a todo lo que hace daño y genera sufrimiento físico, mental y espiritual, sin que alguno de los planos sea excluyente del otro; a razón de esto, las civilizaciones propagan sus valores y antivalores por medio de las religiones y en las legislaciones de los Estados que le conforman, caracterizando a su población de acuerdo a sus costumbres, creencias, y leyes; que desde el punto de vista comparativo, pueden chocar con otras visiones.

El episodio empieza con unas reflexiones que hace Freeman sobre el racismo y los males que agobian a la humanidad, imágenes de violencia racial y política, entre otros; y luego avanza a una entrevista con un asesino y psicópata condenado a cadena perpetua, que está siendo estudiado por un neurólogo, donde tras unas imágenes la corteza frontal orbital del asesino, puede verse debilitada, porque no puede controlar sus impulsos debido a su condición.

Luego Freeman viaja a Egipto, donde se entendía que el Este del Nilo era el nacimiento de lo bueno, lo vivo, la virtud, la Luz, y en el Oeste estaba la tierra de la obscuridad, la tierra de los muertos; en la tumba de Mena, en el Valle de los Reyes, se puede observar el camino espiritual del alma al morirse, viaje que termina cuando su corazón es pesado y sentenciado por Maat y Thot respectivamente, todo frente al Dios Osiris. Para cerrar esta parte, Freeman reflexiona sobre la migración de este sistema al judaísmo, cristianismo o el Islam.

Posteriormente visita a un reverendo bautista, el cual señala que para el cristianismo, Adán y Eva al comer el fruto prohibido cometieron el pecado original, el cual es un deseo primordial o impulso básico y se ha perpetuado de generación en generación, sin embargo termina esta disertación señalando que se puede entender el mal personificado y el mal inherente al hombre.
En su visita a la India, Freeman indaga sobre una de las fuentes del mal para el hinduismo, las almas infelices, las cuales se quedan en este plano y deben ser exorcizadas del espirítu, mente, cuerpo y espacios físicos para que dejen a los seres humanos desarrollarse tranquilamente. Básicamente la mitología de la región señala que un espíritu maligno fue ayudado por Shiva, y para que se le curaran sus males y tormentos, se le fue asignada una misión, proteger a los hombres. También son exorcizados los espíritus de los antepasados que están infelices y que tienden a generar problemas de salud mental y física en sus familiares, los cuales deben tratar a sus antepasados como si estuviesen vivos para que sigan su camino. En el hinduismo no existe dicotomía entre el bien y el mal, se trata con respeto a todos sin importar que sean buenos o malos.

Aparece el Zoroastrismo por primera vez en la serie, esta religión tiene una antigüedad de 3500 años y nace en la región iraní, su símbolo principal es el fuego, según ellos hay dos espíritus dentro de ti, uno bueno y otro malo, la idea es vencer el mal, hacer el bien. Sus ceremonias se hacen en avéstico, lengua antigua hablada por Zoroastro. Este afirmaba que Dios y el Diablo iban a pelear, idea que permeó al judaísmo, al cristianismo y al Islam; el fundamento sostiene que no existe un mal personificado, razón por la cual el bien y el mal están dentro de ti. Su pensamiento se basa en “Buenas ideas, buenas palabras, buenas acciones.”

De vuelta a la visión científica, Freeman viaja a Nueva Zelanda, donde un psicólogo organiza distintos experimentos de conducta con niños, en los cuales se les puede observar las diferencias conductuales entre los pequeños que no hacen caso y tratan de ganar las pruebas usando trampa cuando nadie los está viendo, y los infantes a los cuales se les dice que algún ser sobrenatural los estará acompañando mientras estén solos. Los últimos niños se comportan mejor, razón por la cual la investigación sugiere que es necesario creer que existe Dios para evitar el mal y asegurar el buen comportamiento.

En la India, en un templo Budista Tibetano, Morgan Freeman constata que el budista intenta luchar contra el mal interior para alcanzar la iluminación, lo hace a través de la meditación y la contemplación. Para culminar, el episodio, nuestro presentador entrevista a un excabeza rapada neonazi que tuvo una epifanía, una presencia divina se le reveló y le hizo cambiar mediante pequeños milagros que describe como pareja, hijo, familia, transformación personal.


En conclusión, creo que este capítulo ha sido de los mejores desde el punto de vista comparativo, ha incluido sorpresivamente lo que queda del zoroastrismo, promoviendo la investigación y los avances científicos relacionados a los asuntos de la fe, la religión y el orden social. Felicitaciones nuevamente a Morgan Freeman y a Nat Geo.

jueves, 28 de abril de 2016

Joseph Campbell: el Hombre del Mito

Cuando se habla de Joseph Campbell, para los que estamos un poco familiarizados con las religiones comparadas y las civilizaciones, se abre una puerta a un salón donde pocos han podido entrar, un hall lleno de libros y de mentes curiosas, que tornaron al interés y luego encaminaron al norte de la academia brindándole al mundo herramientas científicas para entender fenómenos poco estudiados. Volteamos a los lados en esa sala iluminada como en una visita a un sitio fantástico, y allí nos encontramos una mesa redonda, donde los intelectos de figuras como Mircea Eliade, Frazer, Spengler, Toynbee, Zimmer, Jung, y sin duda alguna, a Campbell, están ubicados complementando con sus partes un todo, del cual se desprenden nuestras formas de organización, tradiciones y fe.

Nacido en New York en el año 1904, de una familia católica de clase media alta, Campbell, recibió una educación hasta nivel universitario, que se vió afectada por su decisión de estudiar algo poco usual para la época y que le costó el título de Doctor. De pequeño visitó el Museo Americano de Historia Natural, allí observó las máscaras rituales de los aborígenes norteamericanos, y fue en ese momento, a temprana edad que quedó marcada su mente con el tema religioso y mitológico. En 1924 viaja con su familia a Europa, a estudiar en Francia y Alemania, becado por la Universidad de Columbia, en el viaje conoció a Jiddu Krishnamurti, con quien sostuvo un par de disertaciones sobre el hinduismo. Cuando regresa comienza una búsqueda sobre si mismo que lo lleva a retirarse de la Universidad de Columbia y realizar investigaciones propias sobre los temas que le apasionaban, he aquí el gran desarrollo que tuvo.

Cuando llega a las conclusiones sobre el “monomito” inspirado por James Joyce, surge el gran símbolo de las religiones comparadas, para Campbell, la mayoría de los mitos de las distintas religiones tenían un mismo sentido, básicamente el de orientar sobre los misterios que nos rodean y que nos conforman, y que el héroe de este mito, desarrollará su potencial, atravesando una serie de pruebas que tienen como fin, ir transformando al hombre, hasta la iluminación. La obra de Joseph Campbell incluye tomos de Mitos Comparados, diccionarios, reflexiones personales sobre la mitología, y su Best Seller: El Héroe de las Mil Caras”.

A continuación se presenta la última entrevista realizada a nuestro autor, por Bill Moyers, quien fuera Secretario de Prensa de la Casa Blanca de 1965 a 1966, periodista de reconocida trayectoria, y que desempeña un papel fundamental en la serie de 6 documentales de cerca de una hora sobre la obra de Campbell. Cabe destacar que fueron hechos meses antes de la desaparición física del hombre más estudioso de la mitología que hemos conocido. Espero que lo disfruten tanto como yo.

Capítulo I: El Héroe

Capítulo II: El mensaje del mito

Capítulo III: Los primeros contadores de historias

Capítulo IV: Sacrificios

Capítulo V: Amor y la Diosa

Capítulo VI: Máscaras de la Eternidad

martes, 26 de abril de 2016

Cuarto episodio de la “Historia de Dios: La Creación”

                Una vez más, Nat Geo sorprende con una excelente entrega de “La Historia de Dios”, en los primeros capítulos se trataron los temas referidos a la muerte, el apocalipsis, y Dios. En este episodio se exploró la Cosmogonía, es decir, la Creación el origen de los tiempos. Este es uno de los temas que religiosa y científicamente ha generado grandes debates en el devenir de la humanidad, en especial, cuando indagamos las coincidencias y antagonismos que pueden presentar las doctrinas de fe con respecto a las hipótesis y teorías que ofrece la ciencia.

                Antes de avanzar con mi opinión sobre el episodio, les he de resumir lo que es la Cosmogonía, este término tiene la particularidad de ser usado con ligereza por algunos, y desconocido por la mayoría, y se refiere a la posición dogmática de fe que establecen las religiones sobre el origen del Universo, pero no nos referimos solo al plano físico. Cuando se profundiza en el concepto y en las distintas visiones, es relevante afirmar que se refieren a aspectos mentales y espirituales, a una metafísica en términos del mundo de las ideas, y a la física desde una perspectiva palpable. Pero ¿cómo llegó el hombre a formular estos dogmas? La respuesta es sencilla, es lógico preguntarse de dónde venimos, que estamos haciendo aquí y a dónde vamos, y es una constante que el ser humano se ha realizado la primera pregunta y llegó a sus primeras respuestas asociando formas místicas derivadas de una limitada observación de la naturaleza con la necesidad de organizarse y establecer un orden ritual.

                Esto queda palpado claramente en el episodio, una vez más Morgan Freeman, presenta un programa lleno de viajes a sitios interesantes para el estudio de las religiones comparadas, hace un recorrido por las principales tradiciones, el cristianismo, el judaísmo, el islam, el hinduismo, y ofrece la visión de tribus aborígenes australianas, de la cultura maya y de lo que ha sobrevivido a ellos.

En el caso del Judaísmo, el Islam y el Cristianismo, comparten la visión Adámica, según la cual existió un jardín del Edén, entre el río Tigris y Éufrates, antigua Mesopotamia y actual Irak, y según las escrituras del Génesis, escrito hace aproximadamente 2500 años (consideremos que antes de eso, la tradición era oral), Adán y Eva fueron desterrados de ese sitio y allí empezó la raza humana.

Posteriormente Freeman visita dos sitios en Turquía, el primero es Çatalhöyük y el segundo Göbekli Tepe, el primero es posiblemente el asentamiento humano más antiguo del que se tenga conocimiento, era una ciudad sin calles donde los habitantes se comunicaban y trabajaban en los techos, sin embargo, este asunto organizativo que llama la atención, no es tan importante como lo que reposa  debajo de cada pequeña edificación, el culto a la muerte aparece reflejado en las fosas comunes destinadas para los restos de los familiares que habitaron esa casa, y que eran amarrados fuertemente en un ritual funerario para que entraran por los orificios donde eran depositados. Caso muy parecido a la antigua Roma, donde el origen del sentido de propiedad privada, estaba derivado del hecho de que en esa casa, en ese terreno, estaban depositados los restos de los ancestros. El segundo lugar visitado por Freeman, es Gobleki Tepe, un templo, tal vez de los más antiguos que comienza a mezclar el totemismo con figuras un poco más elaboradas, este punto, curiosamente queda muy cerca de donde en teoría estuvo el jardín del Edén.

                Comienza el capítulo a ponerse interesante cuando se plantean las interrelaciones existentes entre la ciencia y la religión, en esta sección se empieza explicando la versión islámica, según la cual al principio había una nube de polvo, y de allí Alá, creó el cielo y la tierra. Obviamente es una alegoría al Caos y al orden, que se expondrá en una futura entrega de este blog. Luego, según las creencias aborígenes australianas, la creación se debe a una parte divina que cayó del cielo en un valle y generó un gran cráter, este último hecho ha sido verificado por los estudiosos de una rama de la astronomía que se dedica a los aspectos culturales (Astronomía Cultural).

Según la Pontificia Academia de las Ciencias, brazo científico de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, fundada en 1603, la teoría del Big Bang no es compatible con la Teoría Creacionista, entre otras cosas, porque la Gran Explosión sólo explica lo que ocurrió justo en el momento inicial, pero no brinda luces sobre lo que había antes, mientras que la creación divina si ofrece una solución de manera simbólica y espiritual al misterio, esto supone un trato peyorativo a las ciencias, curiosamente por parte de un organismo que tiene de los mejores observatorios espaciales en el mundo.

                La otra visión expuesta en el documental es la de los Mayas, civilización interesante, que día tras día da cada vez más que pensar y reflexionar;  en este caso hay una recreación de la creación simbolizada en los héroes gemelos que rescatan la cabeza de su padre en el infierno, convirtiéndose en cenizas y regresan para plantar a su padre, y de allí surge el maíz, para ellos símbolo puro de la vida. Todavía sobrevive un ritual dedicado a ellos en Centroamérica, en el cual se hace una cocción de ceniza, maíz y agua que debe ser ingerida por los participantes como símbolo del renacimiento.

                Este episodio no podía estar completo sin la visión del hinduismo de la creación. En el programa, han establecido dos momentos, el primero, la creación del río Ganges, por la Diosa Ganga, que es absorbida por Brahma y liberada contra la tierra, pero Shiva se interpone y utiliza su cabello para que drene el agua sin causar daños, por eso, el río Ganges es sagrado para ellos, y es la manera religiosa de señalar la importancia del punto geográfico donde surge su civilización. En un segundo momento explican que la creación es continua, es decir, no tiene principio ni fin, es eterna y va más allá del tiempo y espacio, son ciclos de creación.

                Sin duda alguna, este episodio está cargado de elementos simbólicos que han generado siglos de discusión teológica, pues la cosmogonía es uno de los pilares de toda fe, de casi todas las escuelas espirituales, y de las ciencias exactas. Espero que la serie siga así, con calidad y exactitud para los estudios comparados; nuevamente felicitaciones a Nat Geo y a Morgan Freeman, en especial por las reflexiones sobre la Unidad, realizadas al final del programa.