sábado, 24 de junio de 2017

La ONU y la tolerancia religiosa.

La Organización de Naciones Unidas es la institución de mayor amplitud temática y extensión territorial que existe, abarca todos los Estados del mundo, todas las culturas, y en especial para nuestro tema, todas las religiones coinciden allí. Su creación es uno de los mayores logros de Occidente, pues por lo menos en lo formal se ha exportado el ideal del Estado-Nación, en especial el Estado Social y el pensamiento republicano derivado de la Revolución Francesa, especialmente sus valores, Libertad, Igualdad, y Fraternidad.

En 1948 la Declaración Universal de Derechos Humanos ampliaba la intención de la Carta de Naciones Unidas, daba mayor cabida a la protección de los derechos conquistados bajo la premisa según la cual el respeto a los DDHH daría como resultado una modificación en los valores de las sociedades tendiendo a la democratización y la tolerancia; principios que evitarían que se desarrollara un conflicto como la Guerra Mundial que precedió a la formación de la ONU.

Sin embargo, es en 1981 cuando se logra una Declaración proclamada por la Asamblea General cuyo contenido es el mayor de los avances mundiales en materia de tolerancia religiosa, libertad de culto, y rechazo a las formas de discriminación en torno a las creencias y convicciones religiosas. Al mismo tiempo, este documento se convirtió en una de las principales causas de la aceleración de la decadencia y la pérdida de valores disfrazando este proceso con el multiculturalismo.

                En todo sentido, la Declaración es una derrota para los valores propios de la civilización Occidental debido a su talante permisivo y poco regulatorio para quienes, desde el cristianismo hasta el Islam, usan medio violentos para expandir su tradición religiosa. Desde este año es mucho más difícil hacer seguimiento a los movimientos cristianos terroristas cuya base discursiva es “el final de los tiempos”; también se ha multiplicado la incidencia de terrorismo islámico en el mundo usando como base los templos que son protegidos en esta Declaración.

                Lo peor de este documento lleno de buenas intenciones, es que se fomenta una cultura de tolerancia frente al distinto sin importar que este sea agresor o no; y deja la regulación a los Estados, haciendo desigual el accionar de Occidente con libertades frente a Estados islámicos con restricciones. A continuación, se les presenta la mencionada Declaración:

“Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones
Proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de noviembre de 1981 [resolución 36/55]
La Asamblea General,
Considerando que uno de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas es el de la dignidad e igualdad propias de todos los seres humanos, y que todos los Estados Miembros se han comprometido a tomar medidas conjuntas y separadamente, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, para promover y estimular el respeto universal y efectivo de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin distinción de raza, sexo, idioma ni religión,
Considerando que en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los Pactos internacionales de derechos humanos se proclaman los principios de no discriminación y de igualdad ante la ley y el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión o de convicciones,
Considerando que el desprecio y la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión o de cualesquiera convicciones, han causado directa o indirectamente guerras y grandes sufrimientos a la humanidad, especialmente en los casos en que sirven de medio de injerencia extranjera en los asuntos internos de otros Estados y equivalen a instigar el odio entre los pueblos y las naciones,
Considerando que la religión o las convicciones, para quien las profesa, constituyen uno de los elementos fundamentales de su concepción de la vida y que, por tanto, la libertad de religión o de convicciones debe ser íntegramente respetada y garantizada,
Considerando que es esencial promover la comprensión, la tolerancia y el respeto en las cuestiones relacionadas con la libertad de religión y de convicciones y asegurar que no se acepte el uso de la religión o las convicciones con fines incompatibles con la Carta, con otros instrumentos pertinentes de las Naciones Unidas y con los propósitos y principios de la presente Declaración,
Convencida de que la libertad de religión o de convicciones debe contribuir también a la realización de los objetivos de paz mundial, justicia social y amistad entre los pueblos y a la eliminación de las ideologías o prácticas del colonialismo y de la discriminación racial,
Tomando nota con satisfacción de que, con los auspicios de las Naciones Unidas y de los organismos especializados, se han aprobado varias convenciones, y de que algunas de ellas ya han entrado en vigor, para la eliminación de diversas formas de discriminación,
Preocupada por las manifestaciones de intolerancia y por la existencia de discriminación en las esferas de la religión o las convicciones que aún se advierten en algunos lugares del mundo,
Decidida a adoptar todas las medidas necesarias para la rápida eliminación de dicha intolerancia en todas sus formas y manifestaciones y para prevenir y combatir la discriminación por motivos de religión o convicciones,
Proclama la presente Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones:
Artículo 1
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho incluye la libertad de tener una religión o cualesquiera convicciones de su elección, así como la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual o colectivamente, tanto en público como en privado, mediante el culto, la observancia, la práctica y la enseñanza.
2. Nadie será objeto de coacción que pueda menoscabar su libertad de tener una religión o convicciones de su elección.
3. La libertad de manifestar la propia religión o las propias convicciones estará sujeta únicamente a las limitaciones que prescriba la ley y que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la salud o la moral públicos o los derechos y libertades fundamentales de los demás.
Artículo 2
1. Nadie será objeto de discriminación por motivos de religión o convicciones por parte de ningún Estado, institución, grupo de personas o particulares.
2. A los efectos de la presente Declaración, se entiende por "intolerancia y discriminación basadas en la religión o las convicciones" toda distinción, exclusión, restricción o preferencia fundada en la religión o en las convicciones y cuyo fin o efecto sea la abolición o el menoscabo del reconocimiento, el goce o el ejercicio en pie de igualdad de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
Artículo 3
La discriminación entre los seres humanos por motivos de religión o convicciones constituye una ofensa a la dignidad humana y una negación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y debe ser condenada como una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y enunciados detalladamente en los Pactos internacionales de derechos humanos, y como un obstáculo para las relaciones amistosas y pacíficas entre las naciones.
Artículo 4
1. Todos los Estados adoptarán medidas eficaces para prevenir y eliminar toda discriminación por motivos de religión o convicciones en el reconocimiento, el ejercicio y el goce de los derechos humanos y de las libertades fundamentales en todas las esferas de la vida civil, económica, política, social y cultural.
2. Todos los Estados harán todos los esfuerzos necesarios por promulgar o derogar leyes, según el caso, a fin de prohibir toda discriminación de ese tipo y por tomar las medidas adecuadas para combatir la intolerancia por motivos de religión o convicciones en la materia.
Artículo 5
1. Los padres o, en su caso, los tutores legales del niño tendrán el derecho de organizar la vida dentro de la familia de conformidad con su religión o sus convicciones y habida cuenta de la educación moral en que crean que debe educarse al niño.
2. Todo niño gozará del derecho a tener acceso a educación en materia de religión o convicciones conforme con los deseos de sus padres o, en su caso, sus tutores legales, y no se le obligará a instruirse en una religión o convicciones contra los deseos de sus padres o tutores legales, sirviendo de principio rector el interés superior del niño.
3. El niño estará protegido de cualquier forma de discriminación por motivos de religión o convicciones. Se le educará en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y hermandad universal, respeto de la libertad de religión o de convicciones de los demás y en la plena conciencia de que su energía y sus talentos deben dedicarse al servicio de la humanidad.
4. Cuando un niño no se halle bajo la tutela de sus padres ni de sus tutores legales, se tomarán debidamente en consideración los deseos expresados por aquéllos o cualquier otra prueba que se haya obtenido de sus deseos en materia de religión o de convicciones, sirviendo de principio rector el interés superior del niño.
5. La práctica de la religión o convicciones en que se educa a un niño no deberá perjudicar su salud física o mental ni su desarrollo integral teniendo en cuenta el párrafo 3 del artículo 1 de la presente Declaración.
Artículo 6
De conformidad con el artículo 1 de la presente Declaración y sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 1, el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión o de convicciones comprenderá, en particular, las libertades siguientes:
a) La de practicar el culto o de celebrar reuniones en relación con la religión o las convicciones, y de fundar y mantener lugares para esos fines;
b) La de fundar y mantener instituciones de beneficencia o humanitarias adecuadas;
c) La de confeccionar, adquirir y utilizar en cantidad suficiente los artículos y materiales necesarios para los ritos o costumbres de una religión o convicción;
d) La de escribir, publicar y difundir publicaciones pertinentes en esas esferas;
e) La de enseñar la religión o las convicciones en lugares aptos para esos fines;
f) La de solicitar y recibir contribuciones voluntarias financieras y de otro tipo de particulares e instituciones;
g) La de capacitar, nombrar, elegir y designar por sucesión los dirigentes que correspondan según las necesidades y normas de cualquier religión o convicción;
h) La de observar días de descanso y de celebrar festividades y ceremonias de conformidad con los preceptos de una religión o convicción;
i) La de establecer y mantener comunicaciones con individuos y comunidades acerca de cuestiones de religión o convicciones en el ámbito nacional y en el internacional.
Artículo 7
Los derechos y libertades enunciados en la presente Declaración se concederán en la legislación nacional de manera tal que todos puedan disfrutar de ellos en la práctica.
Artículo 8
Nada de lo dispuesto en la presente Declaración se entenderá en el sentido de que restrinja o derogue ninguno de los derechos definidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los Pactos internacionales de derechos humanos.” (ONU, 1981)


Saquen sus propias conclusiones.

miércoles, 7 de junio de 2017

El viaje de Trump

Desde que comenzó su campaña hasta la conquista de la Casa Blanca, Trump ha sido todo un personaje, uno de esos que se ven poco y que menos cabe dentro de la imaginación que pueda verse como Presidente de los Estados Unidos de América. Sin embargo, su desempeño hasta ahora no es cuestionable, ha intentado cumplir con todas sus promesas electorales, ha sido coherente en discurso y obra, y dentro de esto, ha retomado la importancia de la relación entre política y religión.
               
El mes pasado el Presidente de los Estados Unidos de América decidió emprender su primera gira internacional en el cargo, sus destinos demuestran la diversidad de enfoques en la política, pues este viaje obedecía a razones económicas, religiosas y eminentemente políticas. Lo económico dependía de acuerdos políticos de cooperación en Seguridad y Defensa, así como la compra de armamento por parte de los árabes.
               
Lo político-religioso fue lo primordial, Trump fue a hablar directamente al Islam, al Judaísmo y a la Iglesia Católica. Al primero fue a llamarle la atención, a decirle que no se puede vivir en la violencia, que debe condenarse el terrorismo islámico, y respetar la libertad de cada persona, grupo y Estado; también mencionó que no se puede evitar hacer justicia y combatir el terrorismo radical islámico que se expande cada vez más por África y Europa y que viola los Derechos Humanos fundamentales, en especial ISIS y Al Qaeda.
               
Luego de abandonar arabia Trump se dispuso a ir a Israel, visitó El Muro de los Lamentos y prometió restituir el apoyo pleno de EEUU a la causa judía, POTUS (por sus siglas en inglés President Of The United States) se muestra protector de Israel a diferencia de Obama. La visita del actual mandatario estadounidense va acompañada de un cambio total de la postura de EEUU frente a Israel, esto significa un aumento de la cooperación entre las agencias federales norteamericanas y el Mossad por información contra el terrorismo, apoyo total en los escenarios multilaterales para mantener y expandir el espacio de Israel frente a la ocupación ilegítima de Palestina; Estados Unidos sabe que parte de la paz en el Medio Oriente es posible con un Estado Judío sólido y constituido fuertemente como el principal escudo semita contra el Islam.

La siguiente visita fue emblemática para Occidente. En esta tercera parada, visitó El Vaticano, el encuentro entre dos líderes controversiales. El primer mandatario estadounidense caracterizado por su breve discurso, sus formas fuertes y poco delicadas, con talante conservador en política y liberal en lo económico; se encuentra con el principal líder religioso de Occidente, un jesuita adversario del liberalismo político y económico, con conductas populistas de escaza profundidad, con una vocación de poder innegable, y que ha demostrado afecto a regímenes autoritarios de distinta naturaleza.

La agenda de esta reunión fue desconocida, fue un primer acercamiento donde participó el Nuncio Apostólico, en el que se tocaron temas como las relaciones bilaterales, la necesidad de hacer frente activo y fuerte contra el terrorismo islámico, Derechos Humanos, y América Latina. Trump terminó declarando su gran respeto a la Iglesia, y en la foto protocolar, el Papa no pudo ocultar su desagrado.


Trump tiene una visión mucho más acertada de los conflictos internacionales y su origen religioso que otras administraciones de la Casa Blanca. Está dispuesto a asumir el control y liderazgo de Occidente, primero con pactos para occidentalizar el Medio Oriente por medio del mercado con los árabes, y por el apoyo político a Israel; luego, mejorando las relaciones con la Iglesia cuyo líder lo desprecia pero necesita. EEUU está dispuesta a recobrar su sitial de honor dentro de las potencias del mundo, y en particular en Occidente, donde Inglaterra y Francia comienzan a fracasar por adoptar una postura mucho más abierta a la decadencia de la civilización.

domingo, 21 de mayo de 2017

Occidente y Francisco I

Al realizar un análisis comparativo entre Spengler, Toynbee,y Huntington, se determina  que existen elementos comunes a las civilizaciones y culturas, el primero es el político, que se presenta en la figura de un Estado Universal; el segundo es el elemento comercial o económico, que trata sobre la productividad e intercambio de los bienes y riqueza; el siguiente elemento es sin dudas el cultural que a su vez se bifurca en lo laico, conformado por la academia y los oficios; y lo religioso conformado por la religión.

Sobre este último punto recae la formación y caracterización de una civilización, pues las religiones usan el simbolismo, el mito, y la tradición, con el fin de inocular y conservar un sistema axiológico que le es propio. Las Religiones son parte de la personalidad de cada cultura, y dependerá de la propia naturaleza de esa civilización la amplitud o estrechez en el margen de penetración de cada valor en la familia e individuo dentro de la institucionalidad cultural. Existen religiones que abarcarán cada aspecto de la vida como lo es el Islam, donde no hay separaciones entre lo religioso y lo político, económico y social; y otras como el Budismo Nichiren (rama religiosa del Budismo Japonés) en el cual su acción en la sociedad no traspasa de lo educativo.

En el caso de la civilización Occidental, la religión universal, es el Catolicismo, iglesia desarrollada sobre la decadencia de la Sociedad Helénica, y sobreviviente al colapso de esta, fue el puente que permitió que nuestra civilización heredara lo útil de los romanos y griegos. Esta Iglesia se rige políticamente como una Monarquía Electiva, según la cual, los príncipes o cardenales elijen en votación secreta al nuevo Papa, quien desempeña funciones de Rey y máximo representante de su fe. Los miembros de religiones cristianas protestantes le reconocen como el Obispo de Roma, y sobre el recae la responsabilidad política de su institución.

La función actual del Papa, en términos de la Teoría de Civilizaciones, debe ser liderar la profundización y adaptación de los valores de la religión católica a las nuevas realidades mundiales, con el fin de conservar espacios culturales y abrir el paso para la expansión de los valores religiosos de la sociedad occidental frente a la expansión del Islam como principal amenaza político-religiosa. Partiendo de este punto, nos preguntamos ¿está el actual Papa, Francisco I, desempeñando la mencionada función? Pues la respuesta es obvia, no.

La actuación de Francisco I al frente de la Iglesia ha sido deficiente, no ha podido solucionar los problemas internos ni resguardarse de las amenazas a su institución. Mientras los casos por pederastia y corrupción financiera quedan sin resolver, aumentan los casos de sacerdocio homosexual, sacerdotes que irrespetan el voto de castidad, deserción y disminución en la matrícula de los seminarios, ausentismo en las ceremonias eclesiásticas, entre muchos otros. Por otra parte, existe una grave amenaza, la iglesia sufre de deserción de fieles, quienes sufriendo la crisis de valores, se refugian en el Islam (mayoritariamente europeos y africanos), en religiones tribales (africanos, caribeños y latinoamericanos), y hacia otras corrientes cristianas poco comunes y hacia el ateísmo (europeos y latinos en su mayoría).

Como si fuera poco, su intención se aleja en lo político y moral de los valores occidentales, este Papa ha decidido hacer silencio frente a gobiernos corruptos de izquierda y derecha, tal es el caso de Nicaragua y Venezuela; y ha tenido un trato indiferente hacia los gobiernos que tratan de rescatar la libertad y la democracia, atentando contra los propios valores de su congregación de origen, La Compañía de Jesús. Ha tenido mano suave frente a los ataques terroristas del Islam, y mano dura con los legítimos intentos de defensa por parte de los Estados y comunidades organizadas, el mundo que lee el Papa Francisco I no es el que se presenta día a día en África, continente urgido en un cambio de la Iglesia sobre temas como SIDA, anticonceptivos, y el aborto; y que lucha a diario contra facciones del Islam radical.

Otro ejemplo del desacierto de Francisco I es la falta de decisiones serias con respecto a temas importantes de la agenda occidental, como matrimonio gay, sacerdocio femenino, laicismo educativo, acción social de la Iglesia, y la pederastia ; ante estos temas apenas ha mencionado estar a favor o en contra, y ha condenado algún abuso que pudiera herir susceptibilidades.


En conclusión, Occidente requiere con urgencia un papado que tome las riendas de la Iglesia para rescatar los valores y adaptarse a los nuevos tiempos, y no es Francisco I un ejemplo de esto, por el contrario, el Papa se muestra populista, tibio y cómplice frente a los abusos de las tiranías, y suave frente a la gran amenaza islámica. A la Iglesia le urge otro Rey.

sábado, 6 de mayo de 2017

Trump, política y religión.

Desde el inicio de su gobierno, el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha trabajado para cumplir con la agenda presentada como candidato; son temas de debate público su accionar contra el ObamaCare, el incremento del presupuesto para la NASA, su propuesta para rebajar gastos educativos innecesarios, sus posturas frente a gobiernos que representan una amenaza, su interés por América Latina, su apoyo irrestricto al Estado de Israel, su defensa de los DDHH en el conflicto sirio, entre muchos otros elementos.

Sobre el tema religioso interno, el Presidente Trump había prometido dejar sin efecto la enmienda Johnson, según la cual, las organizaciones religiosas, y sus fundaciones y asociaciones civiles, no podrían participar directamente en asuntos políticos por ninguna vía, sin pagar impuestos. La Enmienda del Código de Impuestos, aprobada en 1954, buscaba separar aún más a la religión de la política, imponiendo y gravamen a las organizaciones religiosas que participaran en asuntos públicos, específicamente los políticos. Esto le impedía a estas organizaciones, financiar actividades, promover ideas, coadyuvar directamente a candidatos a algún cargo mediante cualquier recurso humano o financiero; pues de hacerlo, tendrían que declarar el impuesto correspondiente y pagarlo.

Para muchos sectores conservadores, la enmienda era una violación a las libertades individuales y colectivas establecidas en la Primera Enmienda de la Constitución; para otros, era un artificio para garantizar mayores ingresos al fisco por parte de las organizaciones afectadas. Para el sector radical religioso era una intromisión de la política en los asuntos de fe, pues la enmienda impedía que se hicieran actividades políticas sobre temas como el aborto, la eutanasia, legalización de drogas, y apoyo financiero a algún candidato a cualquier cargo de elección.

Desde la campaña, Trump se había mostrado crítico a la enmienda de Johnson, su cercanía a grupos de poder religiosos conservadores no ha sido un secreto, sin embargo, aunque cercana es respetuosa sobre la relación política-religión. Esto quedó evidenciado esta semana, cuando Trump decidió firmar una orden ejecutiva que facilita la participación de las organizaciones religiosas en asuntos políticos sin poner en riesgo su estado de exentos de impuestos.

En este sentido, su discurso fue libertario, sin discriminación, y en la búsqueda de una mayor amplitud en la participación de los debates sobre asuntos públicos; básicamente Trump regresó la voz a estas instituciones y las integra a la generación de opinión de forma directa. Pero la acción política tiene sus consecuencias, inmediatamente los grandes detractores de la Enmienda Johnson, quieren modificar la ley para evitar que el miedo se pose nuevamente sobre las agrupaciones religiosas.

Los detractores de Trump, han fijado posición desmeritando la acción y calificándola como innecesaria por el bajo efecto coercitivo que habría tenido la Enmienda Johnson. También hubo reacción  negativa de los conservadores extremos, quienes esperaban una política específica sobre temas en pleno debate como los de la comunidad LGTB, el aborto, y la eutanasia.


En conclusión, Trump sigue cumpliendo su agenda, y parece que la política y la religión volverán a estar juntas respetuosamente, una dupla que pudiera hacer grande nuevamente a Estados Unidos de América. 

viernes, 28 de abril de 2017

Los Cuatro Deberes del Islam.

El Islam, como toda religión, tiene dogmas y rituales donde se expresan las hierofanías, es decir, las formas en las cuales se puede identificar lo sagrado. En este caso, se nos presentan las cinco columnas de la Fe Islámica:

1.       Fe en un solo Dios, Alá.
2.       Fe en los ángeles.
3.       Fe en los profetas.
4.       Fe en el día de juicio.
5.       Fe en la omnisciencia y presencia de Dios.

En estos principios reposan características que nos permiten describir el Islam como una religión monoteísta, con una jerarquía celestial que explica las atribuciones de ese Dios, que es omnisciente y omnipresente, y que abarca todo en la vida del hombre, desde la esfera pública a la privada. Es obligatorio, al entrar en la omnisciencia divina, que se aclare que en el Islam existen corrientes que defienden el Libre Albedrío y otras que sencillamente confían en la predestinación del hombre.

De lo anteriormente mencionado se desprenden las Cinco Columnas de la observancia, las cuales se detallan a continuación:

1.       Repetir el credo o Shahada “No hay más Dios que Alá, Mahoma es su profeta”
2.       Orar o Salah, hacia la Meca cinco veces al día, la primera antes de la salida del Sol, la segunda al medio día, la tercera antes de la puesta del astro rey, la cuarta luego del atardecer, la quinta al cerrarse la noche.
3.       Caridad o zakat
4.       Ayunar o saun, durante el Ramadán
5.       Peregrinación o hay, se debe hacer por lo menos una vez en la vida a la Meca.

De aquí se derivan los deberes del musulman, los cuales se resumen en:

La oración o salah, consiste en una serie de genuflexiones que deben realizarse en dirección a la Meca o kiblah, cada una de estas, tiene siete estadios, el primero es invocar a Dios con el “Allahu Akbar”, luego se lee la fatiha, primera azora del Corán; el tercer estadio es inclinarse de cintura, luego postrarse de cara al suelo; el sexto movimiento es colocarse de cuclillas, y para terminar, se hace una última postración donde se complementa la oración.

El segundo es el ayuno, el cual está descrito en un artículo anterior de este mismo blog. (haga click aquí para leerlo)

El tercero es la caridad o sakat, pero se diferencia de la virtud teologal cristiana, en esta forma no es un acto piadoso inspirado por Dios, es un deber que debe nacer del hombre hacia sus semejantes por Alá, lo cual indica un radical desencuentro del esquema de valores Islámico con respecto al Occidental.
Por último deber, se tiene la Peregrinación a la Meca, el sitio de culto de la tradición arábica antes del nacimiento de Mahoma, su origen como sagrado, viene de la tradición hebrea, porque aquí es donde Agar e Ismael, consiguen agua y vida luego de ser desterrados por Abraham. LA peregrinación debe ser obligatoria para todo el musulmán que pueda, quedando perdonados de esta falta, solo los pobres, los enfermos, y los soldados que no la pudieran visitar antes de su martirio.


Estos deberes, denotan cierta influencia de distintas corrientes religiosas de la región siriaca, que va desde el judaísmo hasta el zoroastrismo, con detalles, como el respeto a la figura de María, la madre de Jesús, que señalan la influencia del cristianismo primitivo que se erradicó en Judea, y que tendió a desaparecer al intentar mantener los rituales judíos. Sin embargo, también destacan lo cerrado y la justificación mística de todos sus actos, pues no hay espacios que no deban estar impregnados del Islam, pues la devoción a Alá debe ser total y perfecta, como él.

miércoles, 5 de abril de 2017

¡Sartori, Gracias por tanto!

Giovanni Sartori, fallecido ayer 04 de abril del 2017, nació en aquella Italia convulsionada por el régimen Fascista, en el año 1924, específicamente en Florencia, lugar donde también pasaría a mejor vida. Fue un hombre dedicado a la Ciencia Política, específicamente se dedicó a los métodos de estudio de las Ciencias Sociales, la Ciencia Política, y a los estudios comparados sobre Democracia.

Su prolífica obra fue mejorando en la medida en la que su experiencia docente iba creciendo en universidades como Florencia, Stanford, y Columbia; lugares donde destacó dando clases de Filosofía Moderna y Teoría Política. En lo últimos tiempos, Sartori extendió su popularidad al dar declaraciones más directas y concretas sobre la realidad política mundial, en especial ante el choque de dos civilizaciones como la Occidental y el Islam, a continuación, se presentarán algunos de sus pensamientos al respecto:

Refiriéndose a la situación actual de la dirección política de Europa:

“Estamos en manos de políticos ignorantes, que no conocen la Historia ni tienen cultura. Solo se preocupan por conservar su sillón. Pasan el día escuchando la opinión del contrario y pensando en qué respuesta darle. Así no se construye nada. No hay líderes ni hombres de Estado y así nos va: la Unión Europea es un edificio mal construido y se está derrumbando. La situación se hace más desastrosa porque algunos han creído que se podían integrar los inmigrantes musulmanes, y eso es imposible”.

Sobre el Islam como cultura o civilización:

“El islam es incompatible con nuestra cultura. Sus regímenes son teocracias que se fundan en la voluntad de Alá, mientras que en Occidente se fundan en la democracia, en la soberanía popular”.

Refiriéndose al multiculturalismo, el Islam y a la izquierda europea:

“El multiculturalismo no existe. En nuestra sociedad tenemos unas normas generales, unos principios. El inmigrante puede hacer en su casa lo que quiera, pero debe aceptar las reglas de El Estado que le acepta”.
“La izquierda ha perdido su ideología. Utilizan la palabra multiculturalismo como una nueva ideología, porque la vieja ha muerto. Pero no tienen ni idea. No saben lo que es el islam. Son unos ignorantes. A mí no me importa la derecha o la izquierda, sino el sentido común”.
“No se puede practicar una política de puertas abiertas, como ingenuamente cree alguna izquierda. Está bien hablar de solidaridad, porque los inmigrantes pueden ser un elemento positivo para nuestra economía, pero los flujos migratorios hay que regularlos. Quien entra en Europa debe tener documentos, una identidad segura”.

Sobre el hombre actual, su hipótesis sobre el homo videns y su preocupación sobre la construcción intangible de la civilización Occidental:

“El homo videns es aquel que sólo entiende lo que ve con sus ojos; si algo no se puede ver, para él no existe. El homo videns es un hombre que ve encuentros deportivos, que ve pornografía, que ve los mensajitos que le mandan... Pero toda la civilización europea, todo el pensamiento liberal-democrático, no es visible con los ojos, se trata de una construcción abstracta. Con el nacimiento del homo videns se tambalea todo el sistema. Pero este homo cretinus no puede durar mucho. Es imposible.”

Su pensamiento realista sobre la guerra, Occidente y el Islam:

“Aparte del componente militar, que es importante, pero secundario, es una guerra que se gana o se pierde en casa. Se vence si sabemos reaccionar ante la pérdida intelectual y moral en que hemos caído. Y se pierde si dudamos o nos olvidamos de nuestros valores que dan fundamento a nuestra civilización ético-política. Veremos quién gana. Este es un mundo que se está suicidando”.
“Occidente y sus valores están en peligro porque no se está dando una respuesta adecuada al fundamentalismo islámico”.

Sartori destacó por darle cuerpo a la Ciencia Política como disciplina, le agradecemos por sus estudios sobre la Democracia y los sistemas de Partidos, por su enfoque crítico a la sociedad actual, al igual que Umberto Eco,  fue un gran intelectual de Occidente. Que su alma viva en su obra. Paz a sus restos.

domingo, 2 de abril de 2017

De la Reforma Protestante a las Paces de Westfalia.

La reforma protestante, fue un movimiento de naturaleza religiosa con implicaciones políticas que cambiarían el mundo occidental. Se originó en el siglo XVI, en territorio alemán con las críticas de Martín Lutero, pero se expandió por otras partes de Europa, como es el caso de Enrique VIII y Jean Calvino. Este movimiento generó un sisma de la Iglesia, de Occidente; y dio origen a lo que hoy conocemos como Protestantismo, es decir, visiones del cristianismo que no practican la religión bajo el canon de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

En el año 1517 un sacerdote crítico de la situación de corrupción y lejanía de la Iglesia de Roma, decide clavar en las puertas de la catedral de Wittenberg sus 95 tesis, en las cuales desmontaba la realidad de la Iglesia en el continente europeo, y planteaba una solución a esa crisis moral e institucional. Al principio la Iglesia no lo tomó como una amenaza, sin embargo, para el año 1520 sus tesis y otros escritos doctrinarios habían sido publicados y reproducidos gracias a la recién nacida imprenta, sus críticas a las indulgencias como un engaño para la salvación de las almas habían llegado bastante lejos, y toda la nación alemana se encontraba comprometida. El emperador Carlos V convoca a una Dieta e invita a Lutero pero el resultado es la ratificación del Catolicismo como religión oficial del imperio.

En sus escritos políticos, Lutero se desprende de la Iglesia desconociendo su autoridad en el plano temporal, desestimando su capacidad conciliar, y planteando la necesidad de crear una nueva Iglesia Alemana, haciendo un llamado a los Príncipes alemanes para que se sumen a la causa. Pero sus ideas se hicieron virales, y con las primeras ideas, los seguidores fueron desarrollando posturas cada vez más radicales, que en algunos casos llegaron a un tratamiento interpretativo de la realidad alemana con base en los evangelios o en alguna de sus partes, promoviendo el rechazo a la idolatría y a los santos de la iglesia, a los sacramentos, y en última instancia hasta la perversión que significa la desaparición de la esfera privada para beneficiar lo público.

Mientras esto ocurría en el corazón de Europa, en 1534 Enrique VIII de Inlgaterra, quién había condenado a Lutero en su Assertio Septem Sacramentorum, comienza a mostrar diferencias con la Iglesia Católica de Roma, en especial por su postura con respecto al divorcio y los asuntos referidos a la descendencia real y la conservación del poder. En este sentido, el Rey logró disponer de la institución eclesiástica por medio de la autoridad del Arzobispo de Canterbury, y el parlamento, este último jugaría un papel fundamental, pues con las leyes promulgadas, primero con la Ley de Apelaciones, que le prohibía  los tribunales canónicos informar y consultar al Papa, lo que condujo a la excomunión; y en segundo lugar, la Ley de Supremacía que convertía a la Iglesia de Inglaterra en la religión oficial, y lo que condujo a la expropiación de todos los bienes de la Iglesia Católica en favor del anglicanismo.

En Francia ocurría lo mismo con Calvino, pero su visión distaba mucho de las referencias reformistas de luteranos y anglicanos, en 1536, termina su obra de interpretación de la institución religiosa en la que se muestra conservador con respecto a la alianza entre el poder temporal y el espiritual, invita a la revisión del antiguo testamento y a la debida interpretación de las sagradas escrituras para entender la unión que debe existir entre el poder temporal y espiritual. Esto generará una reacción sórdida en las comunidades afectadas, pues era la oportunidad de establecer regímenes teocráticos.

La discordia por el calvinismo generó múltiples conflictos de carácter político, religioso y hasta económico en la esfera interna francesa. Sim embargo, para el año 1598, con el edicto de Nantes, se hizo un llamado a la tolerancia, se decretó la Iglesia Católica como institución oficial de la Fe, reconociéndole derechos de práctica religiosa y ocupación de cargos a los calvinistas en algunas regiones. Se intentaba en ese momento recuperar el espíritu de la tolerancia religiosa pero poco duraría esa paz en el continente.
               
Los hechos de la Reforma en Alemania también provocaron disturbios en el orden político, la búsqueda de un equilibrio se redactó y publicó en 1549 la “Declaración de su Majestad Imperial sobre la manera de comportarse en materia religiosa hasta la conclusión del Concilio General” en donde se establecía la oficialidad del catolicismo pero se evadían temas en la discusión filosófica como la existencia del Purgatorio, y de asuntos ritualistas sobre la misa. La reacción del Papa no se hizo esperar, su protesta desestabilizó el trabajo logrado, y se incendió Alemania, todos los principados y protectorados tomaron partido hasta que en la correlación de fuerzas fue positiva para los protestantes en la Paz de Augsburgo en 1555.
               
La intención de la pax perpetua en materia religiosa, era que la tolerancia se lograra por medio de la libertad de culto de los súbditos del emperador, pero esto degeneró en otros problemas como lo fue el intento de imponer el principio cujus regio, ejus religio que le daba la facultad a cada príncipe de elegir la religión oficial que se practicaría en su dominio, y con esto surgieron los inconvenientes propios de la convivencia interreligiosa de la época, en especial, entre los miembros de las cortes.
               
Para poder entender la realidad de Europa en ese momento, es necesario mencionar la Contra Reforma, nombre que recibe el movimiento de la Iglesia para restituir sus principios en el ambiente agitado por radicales y moderados reformistas eclesiásticos y políticos; y que básicamente usaban las doctrinas como bandera, alegando como fuente religiosa no solo los evangelios, sino la providencia papal y su investidura. En este sentido, la Iglesia luchó por la conservación de los sacramentos, de la figura de la Virgen María, el restablecimiento de las relaciones cordiales entre Iglesia y poder temporal, la vigencia de los santos en cada país, y el fortalecimiento de las doctrinas y las órdenes que componen esta organización. Destaca dentro de este trabajo el papel de La Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola.
               

La confusión religiosa en Europa fue tan abrumadora en todos los niveles políticos, sociales y económicos que en 1618 revienta el conflicto que reordenaría a Europa y que verá nacer, en las Paces de Westfalia, al Estado Moderno como realidad y concepto. La Guerra de los Treinta Años, el conflicto en el cual entrarían todas las fuerzas europeas conocidas, el reordenamiento provocó la separación del territorio de Portugal de España, la caída como potencia de los Ibéricos, el crecimiento de Suecia, la recuperación de Francia como potencia del concierto Europeo, la desintegración del Sacro Imperio Romano Germánico; y el establecimiento de principios de tolerancia religiosa y reconocimiento de otro en coexistencia para garantizar la paz.